Publicado: Septiembre 22, 2026 a las 10:59 p. m.
Paciente masculino de 20 años, acude a la clínica referido de su odontólogo de confianza, para toma de tomografía cone beam.
1. Introducción
El canino superior es fundamental para la estética, la guía canina y el soporte del arco dentario y, después de los terceros molares, es la pieza que con más frecuencia queda retenida. Su retención puede desplazar o reabsorber las raíces vecinas, favorecer la formación quística y alterar la oclusión. La radiografía convencional no permite conocer su posición exacta, mientras que la tomografía computarizada de haz cónico (CBCT) lo estudia en los tres planos del espacio y en 3D, lo que ayuda a elegir la vía de abordaje y a anticipar riesgos.
FIGURA 1
Reconstrucciones 3D del maxilar. (A–D) Vistas laterales del maxilar (sector izquierdo) con distinto grado de transparencia ósea: el canino retenido se proyecta en sección circular, con su cavidad pulpar en el centro, rodeado de hueso y por encima (apical) de los dientes anteriores erupcionados; su eje mayor se dirige hacia el observador. (E) El diente se ve en toda su longitud, en posición casi horizontal, con la corona hacia el sector anterior y la raíz hacia distal. Esta vista global muestra la relación del canino con los dientes vecinos.
FIGURA 2
Cortes axiales del maxilar a distintos niveles (A–D; D ampliado). El canino retenido se identifica como una estructura densa y alargada, con esmalte hiperdenso y conducto pulpar hipodenso, alojada en el hueso alveolar de la región anterior. Su eje mayor es oblicuo respecto al arco dentario, lo que confirma una retención con inclinación marcada. En B, C y D se reconoce, próxima a la corona, la luz del conducto incisivo, referencia que debe respetarse durante el abordaje. Estos cortes permiten valorar la relación de la corona con las tablas óseas vestibular y palatina.
FIGURA 3
Cortes tangenciales.
(A) Vista panorámica: el canino izquierdo retenido se proyecta en posición casi horizontal, en la región apical de los dientes vecinos, con la corona dirigida hacia la línea media y la raíz hacia distal.
(B) Corte tangencial siguiendo el eje mayor del diente: se aprecia el casquete de esmalte de la corona, el conducto pulpar a lo largo de la raíz y la proximidad de esta al piso del seno maxilar y a los dientes erupcionados vecinos.
FIGURA 4
Cortes transversales (perpendiculares al arco dentario). (A) Serie de 18 cortes consecutivos, de −9 a +8 mm cada 1 mm: el canino aparece a partir de aproximadamente −5 mm; en los primeros cortes se identifica la corona, con esmalte hiperdenso, y en los últimos la raíz, con el conducto pulpar en el centro. (B–E) Cortes seleccionados: sección redondeada alojada en el espesor del hueso alveolar, entre las corticales oral y labial, por encima del diente erupcionado vecino; en E, de mayor campo, se aprecia además la proximidad a las cavidades situadas sobre el proceso alveolar (fosa nasal y seno maxilar). Estos cortes permiten medir la distancia a las corticales y a las raíces vecinas y definir si el abordaje será vestibular, palatino o mixto.
Importancia de la planificación quirúrgica
Intervenir un canino retenido sin conocer su posición exacta aumenta el riesgo de dañar estructuras vecinas, de realizar una ostectomía innecesaria y de prolongar el tiempo operatorio. En este caso, la posición casi horizontal, profunda y cercana a la región apical de los dientes vecinos hace imprescindible el estudio tridimensional previo. La siguiente tabla resume qué aporta cada aspecto evaluado y cómo modifica la conducta quirúrgica.
Beneficios de una planificación adecuada
• Elegir el abordaje menos invasivo y el diseño de colgajo más adecuado.
• Reducir el tiempo operatorio y la pérdida ósea.
• Proteger las raíces vecinas y las estructuras anatómicas de riesgo.
• Decidir con anticipación entre exposición con tracción ortodóntica y extracción, coordinando con el ortodoncista.
• Informar al paciente sobre las opciones, los riesgos y el pronóstico antes de la cirugía.
Comentario:
El estudio tomográfico en cortes axiales, tangenciales y transversales, junto con las reconstrucciones 3D, permite conocer con precisión la posición del diente, su relación con las raíces vecinas y con estructuras como el conducto incisivo y el seno maxilar, y con ello decidir el abordaje más seguro. Una planificación adecuada reduce las complicaciones, acorta el tiempo quirúrgico y mejora el pronóstico y la comunicación con el paciente. Se recomienda evaluar mediante CBCT todo canino retenido cuya posición no quede clara en la radiografía convencional antes de intervenir.